Lo que no escribí en el reportaje
Agosto 7, 2009 por Vladia
Quizás debiéramos ser más audaces. Pero a veces por cuestiones del maldito espacio, o por poner la carreta delante de los bueyes, pensando que no lo van a publicar, una no incluye en sus textos la denuncia de los obstáculos que le levantan por el camino.
Todavía no he olvidado que junto a un equipo de reporteros de mi revista BOHEMIA, me vi precisada a recurrir a la autorización del mismísimo alcalde de La Habana para poder entrar a un basurero -al vertedero de calle 100-.
Y ahora, todavía a flor de piel, llevo la marca que me dejaron en el Paradero de Playa.
Hasta allí fui en busca de un guagüero que me contara de sus avatares en estos meses de vacaciones, cuando muchos siguen en sus puestos para que la mayoría disfrute.
Apuesto a que Cerbero, el perro de tres cabezas y cola de serpiente que custodia las puertas del infierno, nunca puso tan amenazadora cara como la que allí me presentaron. Como lanzas cruzadas ante el portón del castillo, se levantó la excusa: “compañera, usted sabe que esto hay que coordinarlo”.
Precisamente para recibir la sugerencia de algún directivo es que me había llegado hasta el lugar y no le había soltado mi interrogante al primer chofer que se me pusiera a tiro en cualquiera de las tantas guaguas que cojo a diario. Hubiera sido infeliz darle promoción a un incumplidor, a quien no fuera ejemplo.
Expliqué mis nobles motivos, mis sanas intenciones; ni siquiera me proponía indagar detalles sobre esa Terminal -lo cual hubiera sido también mi derecho-. Pero aun así, las lanzas siguieron cruzadas y comenzó un ir y venir de llamadas telefónicas por parte de quienes me atendían? Hasta la dirección provincial no pararon. Me pusieron al habla con alguien a quien hube de explicarle por cuarta vez mi objetivo, y este, todo melcocha y amabilidad, me sugirió que si me hacía su amiguita no tendría problemas para emprender ningún trabajo sobre el transporte.
Acalorada, indignada, le expliqué que no necesitaba hacerme amiguita de nadie para que se hiciera cumplir lo indicado por el Buró Político del Partido acerca del tratamiento a la prensa y el comportamiento de las fuentes: salvo el secreto militar y estatal, nadie tiene derecho a negarnos información.
Lamentablemente, somos muchas islas dentro de una.
Tuve que escuchar hasta cómo uno de aquellos directivos de la Terminal le decía por el bejuco a alguien del otro lado de la línea: “No se preocupe jefe, si usted quiere, yo manejo la situación”. Manejar la situación equivalía, sencillamente, a mandarme a casita.
Finalmente, y por orden de otro alguien, teléfono mediante, logré verme frente a un guagüero; eso sí, escoltada por dos directivos a quien se sumó un tercero que llegó en su auto, unos minutos después, venido a la carrera de la propia dirección provincial. Es ridículo, pero también inaceptable.
De las tantas islas que coexisten dentro de esta grande, la tierra más hermosa que ojos humanos vieran allá en 1492, hablaré en una próxima entrega.
Nota: En un próximo post les presentaré al guagüero de la discordia, quien resultó ser un interesantísimo personaje. Su testimonio, auténtico y muy cubano, compensó las angustias.
Ya redacté la entrevista: Aquí la tienen: Bravo en La Habana
Publicado en General, La Habana, Periodismo, Sociedad | 9 Comentarios »

Agosto 7th, 2009 at 3:07 PM
El síndrome del misterio que asoma en ocasiones hasta para publicar una simple nota… ni siquiera de las llamadas “críticas”.
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Vladia Rubio contestó: el Agosto 7th, 2009 a las 11:31 PM
Sí Zenia, pero no es un misterio a lo Poe, sino de aquellos que temen porque les arañen la pintura; como si la terminal, la empresa, o cualquier otro espacio social no fuera de todos. ¿No es esa la tan llevada y traída propiedad social? ¿no es en defiitiva sobre el esfuerzo de todos que se levanta nuestra realidad?
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Agosto 8th, 2009 at 7:46 AM
Pensar en el bien público más allá de lo individual en una sociedad asentada precisamente en esa base. Únicamente así ni la terminal, ni la empresa ni el organismo serán una parcela privaticia, sino social.
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Agosto 9th, 2009 at 12:57 PM
[...] Lo que no escribí en el reportaje CubaUn motor para sanear la sociedad 9 Agosto 2009Retransmitirán documentales sobre Juan Cristóbal Gundlach y los tesoros de Guanahacabibes 9 Agosto 2009Presidió Raúl juramentación de nuevos embajadores 9 Agosto 2009Presentan Diccionario de Pensamientos de Fidel Castro 9 Agosto 2009 [...]
Agosto 10th, 2009 at 2:28 PM
Este tal vez es el reportaje interesante, y de necesaria publicación.
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Agosto 12th, 2009 at 5:56 PM
Mis saludos Vladia!!! Me alegra mucho ver este pequeño paso que se da hacia los nuevos usos de la Web, me refiero a la creación de estos Blog. En algunas entradas nuestros periodistas se sienten un poquito desinhibidos, pero solo un poquito!!! Yo personalmente creo que el responsable de ese misterio que mencionas, y que está por doquier, incluso dentro de nosotros mismos, salió muy bien parado con la foto que encabeza el artículo!!! Y, sí, debiéramos todos ser más audaces!!!
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Agosto 13th, 2009 at 11:37 AM
Me gusto tu articulo…aunque todo cubano sabe lo mucho que no dijisteis. Todo ese burocratismo es terrible y me alegra que lo muestres pues pocos lo hacen y es algo que definitivamente nos frena a diario…
Un saludo
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Agosto 17th, 2009 at 5:06 PM
Vladia ¡que bueno saberte así opuesta a la mediocridad y lejos de la autocensura! Cuando se investiga con profesionalidad y se le llama a las cosas por su verdadero nombre no será fácil que alguien te custione. No se trata de matar tomeguines a cañonazos, pero sí defender con la palabra lo que es interes de todo el pueblo. Un beso.
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Agosto 25th, 2009 at 3:51 PM
Niña, me gusta tu blog. Te prometo leerlo con mas calma pues ahora hay mucho calor en JR. Ya giovanni arregló mi máquina.
Un beso, Margarita
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