Despilfarro de absurdos
Agosto 10, 2009 por Vladia
¡Qué bien que el periódico Granma se haya decidido a poner el dedo sobre la llaga! El comentario de Leticia, “Ahorrar, pero a qué costo“, me tranquiliza. Ya era hora de inscribir en la agenda mediática lo que está en el centro de la opinión pública.
Es excelente, imprescindible, la campaña nacional por el ahorro, especialmente de combustible. En ello nos van muchas garantías. Sin embargo, no tiene sentido ahorrar haciendo gala de un escandaloso despilfarro de absurdos.
A los ejemplos narrados por la joven colega cada quien podría añadirle otro puñado de vivencias que a Titón le hubieran venido como anillo al dedo, tanto de desatino y de casi surrealismo las sustenta.
Aquí, otro botón de muestra: Un pequeño establecimiento para el expendio de cárnicos, en el municipio Plaza, hace unos pocos días se vio sancionado a tres jornadas sin electricidad por haber rebasado su plan de consumo. En medio de la tiniebla más absoluta los trabajadores continuaron asistiendo, mientras en las neveras se descongelaban indignantemente bandejas de picadillo, pollo, embutidos y otros productos que bien hubieran cubierto necesidades de muchas familias. Parece ser que alguien medianamente cuerdo pudo rescatarlos a tiempo de la descomposición, pero, ¿alguien podrá rescatar del desánimo y la estupefacción a los que vivenciaron tal impacto?
¿Y qué decir del trabajo sabatino? Al menos en entidades presupuestadas, ministerios, organismos y otras que no producen bienes materiales o servicios, usualmente, y sobre todo cuando se trata de media jornada, ocasiona mayor cantidad de pérdidas que de ganancias. Pero ahora duele más. Se encienden luces, aires acondicionados, computadoras, funcionan elevadores, se congestiona el transporte público, se preparan almuerzos y meriendas… para, entre lo que el palo va y viene, se trabajen a lo sumo un par de horas bien aprovechadas. No, no da la cuenta.
Sería redundante insistir en el tema de los equipos expuestos a serios peligros de romperse, y tampoco en lo que han dejando de ingresar las tiendas recaudadoras de divisas, por ejemplo. Ya habrá quien saque esas cuentas y ponga en la balanza.
Por suerte -y me gustaría creerme que el comentario de Leticia aportó su granito de arena en la decisión-, este lunes el semanario Trabajadores apareció con una nota discreta en su última página anunciando “Flexibilizan uso de climatizadores“. En algún momento del texto se califica a estas disposiciones como “nueva facilidad”; bueno, mejor no me meto en eso; al menos, ahí está la nota. Lástima que, inflexiblemente, se hayan despilfarrado ya tantas neuronas sin darles el uso adecuado. El que todos merecemos y, en primer lugar, nuestro país por el que tanto nos entregamos.
Publicado en Crítica, cuba, Cubanos, Economía cubana, General, Periodismo | 6 Comentarios »






