Dime con quién andas…
Noviembre 21, 2009 por Vladia
¿Si hubiera habido de verdad una golpiza, la AP se hubiera conformado con esta foto?
No estuve lejos de la verdad cuando, en el post Huele a quema’o en calle G, afirmé “Me pregunto cómo pudieran ser las cosas de ahora en lo adelante, porque si mañana alguien “se equivoca” y organiza otra marcha de esa con cartelitos diferentes, estoy segura que se iba a armar la de apaga y vamos. Y no porque interfirieran fuerzas policiales; el propio pueblo no lo iba a permitir.”
Y el pueblo no lo permitió. En la tarde-noche de este viernes 20 de noviembre, Reinaldo Escobar intentó “equivocarse” y le salieron al paso. Fueron los propios muchachos de la FEU, la población que había ido pacíficamente a disfrutar del Festival Universitario del Libro y la Lectura que allí se desarrollaba con venta de libros, presentación de trovadores, comparsa y niños pintando murales.
En la intersección de G y 23 se propuso lanzar su discursito, rodeado por cámaras y micrófonos de la prensa extranjera que “casualmente andaban por allí”, y no le dieron chance. Algunos de los reportes que pretendieron hacerse eco del incidente, lo que lograron fue mover a risa por casi reproducir el argumento de un culebrón rosa: “El esposo de la bloguera cubana Yoani Sánchez, el periodista Reinaldo Escobar, denunció este sábado que fue golpeado por simpatizantes del gobierno en una calle de La Habana cuando iba a reclamar a un agente de la seguridad del Estado por una agresión a su mujer.”
Si poco ayudan a ese señor tales notas, mucho menos lo hacen los titulares, que en la gran mayoría son del siguiente corte: “Agreden al marido de la bloguera Yoani Sánchez en La Habana,“El marido de la bloggera cubana Yoani Sánchez es agredido por …“, El esposo de la bloguera cubana Yoani Sánchez denuncia haber … No creo que abunden las personas encantadas de que se les identifique como “el marido de”, o “la mujer de”; ni siquiera un nombre propio que destaque por cuenta propia, únicamente por la sombra del árbol a que se arrima.
Además, no parece muy confiable este predicador, que se atreve a asegurar haber sido víctima de una golpiza, cuando evidencian lo contrario los videos y fotos publicadas de inmediato en Internet, incluso por quienes no comulgan con la Revolución cubana. ¿De haber caído un solo puñetazo sobre este hombre, las cámaras de TV, video y de celulares no lo hubieran recogido de inmediato? Pero nadie pudo “dar el palo” porque no hubo palo que golpeara.
Primero, un patético secuestro siciliano denunciado por la Sánchez, con golpes que no dejan huella, ni un moretón que mostrar, pero sí le obligan a llevar muletas; ahora, su señor esposo al que “zarandearon con saña e impunidad”, según El País.com.
En lo único que no se equivoca el marido de la bloguera, y tampoco el periódico citado, es en la interpretación de lo acontecido según Escobar: “la señal del Gobierno es que mientras nos quedemos en la red y escribiendo nuestros blogs, no hay problema; pero no quieren acciones en la calle, porque la consideran suya.”
Está claro el hombrín. Él tiene el absoluto derecho a adscribirse a la postura política que desee -y a guarecerse a la sombra del árbol de su preferencia; que si gana muchos dólares, pues mejor-; pero los cubanos que votamos por esta Revolución también tenemos el absoluto derecho a defenderla y a impedir que nos cojan las calles de tribuna. Las ideas de Escobar, son de él; las calles, son nuestras.
Publicado en 23 y G, Cubanos, Denuncia, General, Juventud, La Habana, Reinaldo Escobar, Revolución Cubana, Sociedad, Yoani Sánchez, cuba, valores | 16 Comentarios »