¿De dónde serán, ay mamá?
Diciembre 31, 2009 por Vladia
Los cantantes, como dice la popular canción, son de la loma; pero, los futuros periodistas, ¿de dónde serán?
Mientras en las redacciones de periódicos, revistas, televisoras y emisoras radiales se desgastan intentando completar sus mermadas plantillas, la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de La Habana se da el lujo de desechar en los exámenes de aptitud a decenas y decenas de aspirantes a la carrera de periodismo.
No es mi intención cuestionar aquí este quehacer de ese centro académico, convencido de que esa es la mejor forma de preservar la calidad del ingreso a la carrera. Pretendo, sobre todo, llamar la atención acerca de una situación sobre la que ya he ofrecido mi criterio en diversos foros públicos: el vínculo que debiera haber entre los organismos empleadores de periodistas y los formadores de esos profesionales.
Las universidades de Ciencias Médicas se adscriben al Ministerio de Salud Pública, las de Cultura Física, al INDER; las de Arte, al Ministerio de Cultura; las Pedagógicas, al MINED; y las que forman periodistas… al Ministerio de Educación Superior.
Al no existir en Cuba un ministerio de la prensa, de la información o como quiera llamársele, estas entidades caen en la gran bolsa del MES, que debe responder por la formación de ingenieros y licenciados en las más diversas ramas, haciéndosele muy difícil conocer de las exactas necesidades de este perfil de las Ciencias de la Comunicación, aun cuando las comisiones de carrera hagan lo suyo y también el claustro y dirección de la carrera de Periodismo, mientras los periodistas ya en ejercicio proponemos y comentamos al respecto en cuanto espacio se nos ofrece
Profundizar en la necesidad o no de que exista ese ministerio de la Prensa demandaría un comentario aparte, y el tema lo merece. Ahora, dejo apuntada al menos mi inquietud por el futuro relevo y también por la preparación de quienes ya se forman en las aulas. Este enero, por ejemplo, realizará su período de prácticas un grupo de esos estudiantes, quienes se insertarán durante cuatro semanas en los medios. ¿Es esa la mejor forma para ayudar a la preparación en el oficio? ¿Si existen los policlínicos y hospitales docentes, las escuelas consideradas micro universidades; cuáles son las razones por las que la formación práctica de los futuros periodistas se limita a solo una y breve época del año?
Para nada niego la necesidad de una formación teórica, el papel imprescindible que ha de jugar la academia alistando a esos profesionales de mañana; pero solo escribiendo se aprende a escribir; solo involucrándose en la dinámica concreta de cada medio se puede confirmar la vocación -aunque en las famosas pruebas de aptitud hayan identificado exitosamente al cubismo o a Rómulo Gallegos, y hasta repitieran de memoria todos los titulares de la semana en curso.
No tengo muy claro hasta dónde podría la Unión de Periodistas de Cuba influir en este estado de cosas, pero me queda claro que su misión fundamental para nada debe ser la de ocuparse de cuotas de gasolina, reparto y reparación de computadoras y otros menesteres logísticos, sobre todo, porque no dispone de recursos para ello, y el papel de mediador siempre es incómodo. Aun cuando la UPEC se proponga incentivar un mayor apoyo desde los medios de prensa a los estudiantes de periodismo, resultaría solo eso, un peldaño que apoya, no decide.
Sí, falta un eslabón en esta cadena, y por ser así, nos está apretando demasiado el cuello.
Publicado en Periodismo |
Diciembre 31st, 2009 at 10:53 PM
Yo me formé en la radio. Comencé a los 8 años a hacer algunos personajes en la radio de Camagüey. Después continué por algunos programas ya como joven, con cursos de edición y locución impartidos por Franco Carbón. En noveno grado me vinculé al periódico y la emisora provincial, en los cuales aprendí los principales secretos del periodismo. Publiqué decenas de notas en esos medios. Mis tutores me enseñaron la nota informativa, el reportaje. Participé en investigaciones con profesionales de la prensa.
No los voy a aburrir con todo el cuento. Meses antes de los exámenes, que contaron entre su jurado con prestigiosas figuras del periodismo cubano, busqué una guía con toda la información que pude y no dejé de leer los periódicos ni de ver un solo noticiero. Les aclaro que desde noveno grado estaba en el círculo de interés de periodismo.
Cuando me presenté a la prueba, llevé un expediente, también mis compañeros del círculo llevaron sus notas publicadas y lo que habíamos realizado en varias emisoras de radio.
No salí bien en algunas preguntas, muchas del acontecer internacional de aquella época-hace 15 años. A ninguno de los integrantes del jurado le interesó lo que había escrito, algunos de los trabajos con premios. Lo más importante para ello era que yo conociera las nomenclaturas y las fechas.
Al final, solo uno de los 12 que habíamos estado tres años en los medios, incluida la televisión, pasó la evaluación final. No sirvió de nada lo que publicamos en esos tres años; las cientos de horas que pasamos frente al micrófono, a la máquina de escribir, ante las cámaras de la televisión, se lanzaron a la basura.
Muchos de nosotros estudiamos otras carreras. En mi caso, Derecho. Luego, con pena, he visto cómo algunos de los que aprobaron aquellos exámenes abandonaron en segundo o tercer año. Otros son mediocres periodistas que entre números y calculadoras andan buscando los boniatos perdidos.
La crisis del periodismo actual no tiene otro responsable que aquellos burócratas que inventaron todo el sistema de selección. Si fuera el responsable de ese proceso para seleccionar a los estudiantes de periodismo, miraría primero sus textos, sus poemas, sus creaciones; su vocación. El carpintero enseña su oficio entre sierras, serruchos y virutas.
Enero 2nd, 2010 at 10:16 AM
Solo por curiosidad, ¿Las empresas de la comunicación no pueden contratar personas, que aún sin ser graduados, den la talla como periodistas?
Ejemplos históricos hay disímiles.
En la actualidad me topo a diario con anuncios del tipo: “Se busca economista para escribir columna fija en periódico X. Se entrenará en técnicas periodísticas”
Enero 4th, 2010 at 3:53 PM
Cada cierta cantidad de tiempo, escucho o leo, opiniones sobre la ubicación o relación de la especialidad de Periodismo con algún organismo, existente o futuro. No tengo nada en contra y me sumo a los que desean una solución. Lo triste es que al escribir sobre esos temas, en una especie de sentimiento de ombligo del mundo, se habla de la Facultad, como si en ella no existieran las otras dos especialidades de Información y Comunicación. No sería malo, tener un poco de cuidado con los otros alumnos, con tanto derecho y aspiraciones y tan buenos, malos o regulares como cualquier alumno universitario de nuestro verde caimán.
Enero 5th, 2010 at 7:59 AM
Gracias por su sugerencia Víctor, pero igual podrían reclamar estudiantes de las otras 16 universidades cubanas, criticándome por supuestamente creer que el periodismo en el ombligo del mundo, como dices. Claro que no lo es, pero es el tema de este post, es la profesión que practico, y por eso me concreté a él.
Enero 5th, 2010 at 8:05 AM
Se trata de los medios de prensa y no las empresas de comunicaciones. La universidad imparte unos cursos cortos llamados de Reorientación para los licenciados de otras carreras que quieran ejercer el periodismo; aunque conozco a brillantes profesionales de la pluma que son filólogos, grduados de Información Científico-Técnica, de Filosofía y de otras ramas de las Humanidades.
Enero 5th, 2010 at 9:52 AM
Vladia, entiendo que los medios de prensa son empresas de comunicación.
Claro, también lo son las de teléfono, relaciones públicas, publicidad, etc.
Pero, repito, a diario me topo con un periódico repleto de artículos súper interesantes escritos por gente con las más disímiles formaciones.
Enero 5th, 2010 at 12:18 PM
Ni por la mente me pasaría referirme al periodismo en esos términos, pues respeto en extremo al periodismo y a quienes lo ejercen y por eso me atreví a dar una opinión. La frase en cuestión se refiere al análisis en relación con la Facultad, donde cualquier variante no debe olvidar todos sus componentes.
Enero 7th, 2010 at 12:18 AM
Soy graduado de la Facultad de Comunicación. Pasé por esas largas pruebas de aptitud y luego fui tribunal en otra sesión.
Estoy de acuerdo con la necesidad de vincular a los medios con la elaboración y evaluación de estos exámenes.
Desconozco los criterios sobre los cuales se seleccionan las preguntas de “conocimiento general”. Creo que parten del mismo criterio “iluminista” prevaleciente en nuestro sistema educacional, que premia la memorización y la reproducción, por encima de la aplicación.
No obstante, considero que los profesores de Fcom hacen un notable esfuerzo para seleccionar a los estudiantes más aptos. Esta tarea se hace cada año más compleja, por el descenso del nivel de preparación de los bachilleres.
Enero 12th, 2010 at 12:01 PM
Hola…
Este es un tema excelente que debería debatirse más, que el post estuviera más visible.
Comprendo de una parte la necesidad de que el periodista salga de la Facultad con una preparación general que le permita enfrentarse a los desafíos de su profesión, pero, como dice Vladia, estos profesionales se forman en las redacciones. He tenido la oportunidad de recibir a decenas de nuevos periodistas que, luego, tienen que aprender en la redacción todo el proceso de producción de una noticia, un reportaje. Es complejo este asunto pero creo que en algo ayudará que se vinculen por un período a los medios, aunque, como los médicos, deberían estar siempre.
No sólo se prepara mejor, sino que aprende el proceso de producción; profundiza en los valores que debe tener un joven periodista; investiga junto a los demás profesionales, se enfrenta a la realidad del medio que, como está pasando, luego los sorprende.
Enero 12th, 2010 at 3:51 PM
El tema de las pruebas de aptitud es bien complejo. Escribo desde la Universidad de Oriente y recuerdo que hace unos 10 años me embarqué en la maratónica carrera de realizar no solo la prueba de aptitud de periodismo, sino la de comunicación social, lengua inglesa, psicología, en fin… varias. Actualmente creo que solo arquitectura, diseño industrial y periodismo realizan estos exámenes de requisitos adicionales.
La academia, es cierto, no es ni puede ser la formadora exclusiva de periodistas, pero he sido testigo de estudiantes que se consideraban con las condiciones necesarias para ser periodistas y confesaban y demostraban tener un nivel ínfimo de lecturas. No quiero resultar pedante pero jóvenes que a los 17 años declaran tener a la caperucita roja como lectura favorita, o ser incapaz de recitar un fragmento de un poema de Nicolás Guillén después de haber dicho que era su poeta favorito, son algunas de las experiencias que recuerdo de estos momentos.
Jóvenes incapaces de esgrimir un criterio sobre diversos temas, que no se salen de un discurso que repiten acríticamente, no pido diletantes, pero tampoco conformistas o caballos con anteojeras, o futuros periodistas sin un mínimo interes por lo que ocurre en su ciudad, en su país.
Los exámenes de aptitud no son perfectos, los tribunales y jurados pueden ser extremadamente injustos o veleidosos, pero mi opinión es que todo el mundo debe tener derecho a entrar a la Universidad pero no todos tienen las condiciones para ser universitarios, perdonen lo elitista que este criterio pueda sonar, y conste que no hablo solo para los periodistas.
Debemos reconocer que en muchos casos los otros niveles de enseñanza que la anteceden no van preparando a niños y jóvenes no ya para la Universidad sino para la vida, o si no, me pregunto porque en Cuba cuyo acontecimiento cultural de mayor envergadura es la feria del libro y millones de cubanos acuden en masa a comprar libros y las cifras que se recaudan y el número de ejemplares que se venden son altísimas, entonces por qué hoy tenemos que correr implementando un curso de ortografía como consecuencia de los desastrosos resultados obtenidos en el examen de ortografía que se le realizó a los estudiantes de cursos de superación y sedes universitarias; ¿qué hubiera sucedido si tal prueba también se hubiera realizado en las sedes centrales? ¿Por qué razón se aplican hoy en la enseñanza universitaria nuevas reglas de descuento ortográfico ante la realidad de que un brillante contenido puede irse por la cañería ante la letra y la ortografía de su autor?
Me he extendido y ruego sepas disculparme Vladia, pero este tema me apasiona. El problema de las pruebas de aptitud, de la enseñanza universitaria merece ser analizado a fondo, que se hable de los periodistas principalmente es porque su lugar esta in media res publica, y su labor es consumida y comentada por muchas personas al unísono.
Enero 15th, 2010 at 12:59 PM
Saludos colega, he leído con detenimiento este post y algunos comentarios,por que el tema es complejo y tiene varias ariastas. En lo personal observo alarmada cómo la mayoría de los egresados en la universidad de las Villas prefiere optar porquedarse en alacademia dando clases. ¿Para enseñar qué? No encuentro la respuesta por que sin práctica profesionalmuy pocas experiencias se pueden transmitir.Por suerte ahora están «obligados» a vincularse dos años a un medio de prensa antes de trabajar como profesores,pero tampoco lo considero un tiempo suficiente para conocer cuánto hace falta enselañarle a los alumnos de periodismo.Quería compartir este criterio y hacerte saber que continúo leyendo todo lo que escribes.Un abrazo, Osmaira.
Enero 17th, 2010 at 6:03 PM
Osmaira eso que dices de la Universidad de Las Billas: Es como un niño de segundo grado enseñando a escribir al de primero.
A los profesores universitarios se les deben exigir algunas cosas. Una de ellas es, obvio, que sea graduado de la especialidad. Pero además de eso, una maestría, años de experiencia, deberían exigirse.
Enero 17th, 2010 at 6:04 PM
Horror!!!!!!!!!!! Escribí “Las Billas”, con B de BURR@.
No me lo perdono, porque soy de allá.
Me excuso con la rapidez al teclear y que ambas letras están una junto a la otra.